La producción limpia (PL) es una estrategia de gestión productiva y ambiental que permite lograr beneficios económicos y al mismo tiempo mejorar el desempeño ambiental. Esto la convierte en una herramienta al alcance de toda empresa, productiva o de servicios, independiente de su tamaño.
La gestión contemporánea de la contaminación se centra en reducir la emisión de contaminantes. En el campo preventivo, hay dos métodos generales: generar cambios en el producto o alterar el proceso productivo.
Aunque las opciones vinculadas a la prevención son las menos costosas de implementar, existen numerosas medidas de control de la contaminación que se aplican sólo después de que se han generado los desechos. Si bien no son preventivas, sí forman parte de un sistema de gestión de residuos elaborada a partir de los principios de la Producción Limpia.
De esta forma, los residuos pueden ser minimizados, mediante su reutilización o reciclaje. Si no existiese una técnica de minimización apropiada se debe propiciar su tratamiento o disposición final en lugares adecuados.